PILARES DEL TRATAMIENTO ANTIAGING

DIETA, O MEJOR ESTILO SANO DE ALIMENTACIÓN

Nutrición Antiaging Come poco y bien La alimentación es la base de cualquier plan “Antiaging”. Comer correctamente y acompañarlo de los suplementos adecuados proporciona energía celular y favorece la reconstrucción molecular. El objetivo es evitar que el oxígeno excedente de las funciones celulares pase a la sangre. De ahí que se potencie tomar alimentos antioxidantes que absorban ese oxígeno, causa del envejecimiento. Casi todos los programas antiedad incluyen suplementos de vitamina C y E, magnesio, cromo y betacaroteno, los componentes de los complejos vitamínicos habituales. Otros de los pilares básicos de la alimentación “Antiaging” son las calorías. Algunos expertos afirman que la reducción de la dieta diaria a 1.800 calorías es el camino para que el hombre llegue a centenario, algo que demuestra la población asiática: comer pequeñas cantidades alarga la vida. Hay que comer de todo, haciendo cinco ingestas diarias, pero moderadas en cantidad, incluso algunas, como la cena, muy suave. Comer un 40% menos pero de todo retrasa el envejecimiento, ya que frena la pérdida de los niveles de DHEA u hormona del crecimiento, la responsable del envejecimiento. Respecto a las grasas y proteínas, hay que controlarlas (las legumbres son una magnífica fuente de proteínas saludables). Más colesterol bueno y menos triglicéridos La herencia genética condiciona sólo en parte cómo nos hacemos mayores, en un 30%, el resto depende de nosotros. Comer bien no sólo mejora tu aspecto y tu salud física, sino la mental. Las principales sustancias Antiaging son:

Vitaminas: son los elementos antioxidantes por excelencia, sobre todo las vitaminas A (pescado azul, leche, frutas y vegetales anaranjados), C (cítricos y vegetales) y E (aceite de oliva y girasol, frutos secos, trigo, maíz, melón).

Minerales: como el zinc y muy especialmente el selenio (carnes, mariscos, leche, cereales integrales y verduras).

– Polifenoles y, dentro de éstos, los flavonoides, son poderosos antioxidantes. Los flavonides no son más que los colorantes de los vegetales, presentes en las más vistosas frutas y verduras. Los encontrarás en el té verde, el chocolate (mejor cuanto más porcentaje de cacao), el vino, las verduras y frutas rojizas (frutos del bosque, fresas, remolacha, etc.). En tu despensa:

– Frutas y verduras frescas, preferiblemente de temporada (son más ricas en nutrientes). Aficiónate a las sopas y purés que incluyan zanahoria, calabaza o brócoli. En verano, refréscate con zumos de frutas naturales. Que no falte el tomate en tus guisos y ensaladas, es un potente anticancerígeno natural. Las verduras de hoja verde son las más ricas en antioxidantes. Y aficiónate a las espinacas y las fresas.

– Frutos del bosque. Además de ser deliciosos, tienen un potente efecto antioxidante. Añádelos a los yogures, cereales, postres, batidos… Sobre todo, aficiónate a los arándanos.

– Pescado azul, sobre todo salmón, sardinas, atuna. El resto de los pescados y productos del mar también son aconsejables en tu dieta, tómalos al menos dos veces en semana.

– Legumbres. No pueden faltar en una dieta “Antiaging”, ya que son una fuente esencial de aminoácidos, fibra y proteínas de alta calidad. Tómalas mínimo dos veces en semana, en potajes, purés, como acompañamiento o ensalada.

– Productos lácteos. Imprescindibles para obtener la vitamina A. Si no toleras la lactosa, busca productos de soja enriquecidos en calcio y vitaminas A. Elige las versiones desnatadas.

– Frutos secos. Perfectos para picar entre horas o cuando necesites un extra de energía, Te aportan grasas saludables y vitaminas esenciales.

– Aceite de oliva virgen. Además de ser cardio saludable, juega un papel importante en la juventud y la calidad de vida gracias a los ácidos grasos monoinsaturados y a los polifenoles que contiene.

– Agua y líquidos. Hidratar tu cuerpo desde dentro es un seguro para tener una piel joven y luminosa, y para mantener tus órganos, músculos y articulaciones en buen estado. Beber poca agua puede acelerar la aparición de arrugas, estrías y favorecer la celulitis. Además, los líquidos son necesarios para ayudar a tu organismo a eliminar toxinas y residuos. Pero debe tratarse de líquidos ‘sanos’, no de refrescos o zumos envasados.

– Coenzima Q-10. Uno de los últimos descubrimientos cosméticos para las cremas antiedad. Puedes asegurarte tu dosis tomando pescado azul, carne, soja, maní. Toma al menos tres raciones semanales de pescado y tal vez una de carne. La soja puedes tomarla a diario y los cacahuetes ocasionalmente o en pequeñas cantidades a modo de merienda o aperitivo.

– Té verde. Un par de tazas de té verde al día te aseguran la derrota de los radicales libres. Entre las hormonas que ayudan a prevenir los síntomas del envejecimiento, y los alimentos que mejoran su producción son: * Insulina: manzana, banana, huevo, verduras de hojas verdes (sobre todo, la espinaca), ostras, lomo de cerdo, salmón, camarones, langosta, cangrejo. * DHEA (dehidroepiandrosterona): huevo, queso de cabra, langosta, salmón. * GH (hormona de crecimiento): carnes magras, pescado, huevo. * Melatonina: banana, brócoli, espinaca, tomate. * Testosterona: carnes, pescados azules, ananá, mangos, melón, manzana, naranja, banana, verduras de horas verdes. Medidas rejuvenecedoras

– Nada más levantarte, toma un vaso de agua templada con medio limón o un yogur, que limpian y regeneran la flora, algo fundamental para asimilar los nutrientes que necesitas para no envejecer.

– En el desayuno incluye cereales, pan, galletas integrales.

– Cuando tengas estrés, date un masaje o un paseo de 25 min.

– Segrega endorfinas cada día, luchan contra los radicales libres. Lo conseguirás haciendo ejercicio o algo que te resulte muy placentero.

– Duerme entre 6 y 8 horas y haz una siesta de 20 min cada vez que puedas. Además, se recomienda evitar la exposición al sol (sobre todo, de 10 a 15 horas), usar siempre bloqueador de rayos UV-A y UV-B e ingerir un vaso de agua mineral o jugos naturales por hora para mantener la piel hidratada.